Entorno

Salt de Sallent

Se trata de una cascada de unos cien metros de altura muy popular entre los barranquistas. El salto es prácticamente vertical y separa el Collsacabra de las Guillerías. Después de nacer en un entorno de arenisca, la riera se precipita por un alto balcóncalcáreo cuya mitad inferior es de travertino.2

La bajada se ha dividido en dos partes de unos 50 m cada una, con líneas de rápeles a la derecha de la cascada

Pantano de Susqueda

El Far

Vic

 

A pocos kilómetros del camping, y tan a solo a setenta kilómetros de Barcelona, la ciudad de Vic es el centro demográfico, administrativo y de servicios de un área geográfica que rebasa los límites de la comarca de Osona.

Su larga historia, presente aún en las calles y en las plazas del centro histórico, convive en harmonía con el nuevo crecimiento urbanístico que muestra el dinamismo de una ciudad cosmopolita, expresado a través del eco de sus ferias y mercados, de la consolidación de la Universidad de Vic o del crecimiento de los polígonos industriales. Vic es una ciudad rica en contrastes, donde conviven la tradición y la modernidad, la herencia del mundo rural y los ambientes más avanzados, la tranquilidad propia de una ciudad pequeña y la animación lúdica y festiva.

La riqueza de su patrimonio, que se pone de manifiesto en la calidad de sus museos, archivos y edificios históricos, conjuntamente con la abundancia de asociaciones dedicadas a los campos más diversos, son la expresión de una ciudad llena de inquietudes cívicas, culturales y artísticas.

La estructura económica se fundamenta en el sector comercial, industrial y de servicios. La gran cantidad de comercios establecidos en Vic disfrutan de una notable especialización y capacidad de atracción. El sector industrial se caracteriza por estar muy diversificado, con predominio de la industria agro-alimentaria, del cuero y la metalúrgica. Como centro de servicios, cuenta con una variada oferta de infraestructuras y servicios administrativos, sanitarios, docentes y sociales.

Sede episcopal y capital de la comarca de Osona, la ciudad de Vic forma parte activa de la red de ciudades que estructuran el territorio catalán. Las nuevas vías de comunicaciones y la mejora de las ya existentes, han colocado la ciudad en una situación de privilegio para hacer frente a las demandas de la nueva sociedad y, a la vez, conservar su esencia y su talante característico.

Existe conocimiento de Vic desde el siglo IV antes de Cristo, cuando con el nombre de Ausa era el centro de la tribu ibérica de los Ausetanos. Más tarde, con la ocupación romana, se convirtió en ciudad tributaria. Muestra de su importancia es que llegó a ser municipio y que se construyó un Templo en el siglo II al punto más alto de la ciudad. En el período visigótico, Ausa fue sede episcopal y, concluida la invasión de los sarracenos, la ciudad fue destruida en el año 826 en la revuelta de Aisó contra los partidarios de los francos.

La repoblación de la plana de Vic y la creación del condado de Osona por parte de Wifredo el Velloso en el año 878 posibilitó la reconstrucción de la antigua Ausa, de la cual solamente quedaron los muros del Templo Romano que se habían aprovechado para construir el Castillo. La nueva población tomó el nombre de Vicus Ausonae, es decir, arrabal de Ausona, de donde derivó el nombre de Vic. Con la ciudad se restauró la sede episcopal y se contruyó la Catedral en la parte baja. El año 1038 el obispo Oliba consagró la catedral románica de la que se han conservado hasta nuestros días, la cripta y el campanario.

La privatización del poder público, propia de la época medieval, contribuyó a que la ciudad de Vic estuviese dividida en dos partidas, una inicialmente bajo jurisdicción del obispo, el cual la traspasó al rey en 1316, y la otra bajo jurisdicción de los señores del Castillo: los Montcada. Esta división marcará la vida de la ciudad durante la época medieval, que crecerá alrededor de la Catedral, el Castillo y el Mercadal, y se verá rodeada por una muralla con torreones, reconstruïda en el siglo XIV. En el año 1450, el rey Alfonso el Magnánimo compró a los descendientes de los Montcada su partida y unificó de este modo la ciudad.

La crisis de la baja edad media, las luchas de las facciones, entre las que destacan las de los nyerros y cadells, y las guerras contra Francia, provocarán que la ciudad entre en un período de estancamiento. La derrota de los partidarios del archiduque de Austria en la Guerra de Sucesión en 1714 representó un desbarajuste por la ciudad, puesto que se había tomada partido a su favor desde el principio.

La reanimación económica y demográfica del siglo XVIII posibilitó el crecimiento de la ciudad, favoreció la aparición de importantes talleres de escultura y de arquitectura y permitió la construcción de numerosos edificios civiles y religiosos, así como de la catedral actual.

Durante el siglo XIX los efectos de la guerra del francés y de las guerras carlistas se sumaron a la crisis económica que representó el traslado de diversas industrias en la cuenca del río Ter. No obstante, la ciudad se recuperó gracias, entre otros factores, al impulso de la construcción y al ferrocarril que unía Vic con Barcelona en el año 1875. En esta época también se produjo un gran resurgimiento cultural con la puesta en marcha del Seminario que recuperaba la tradición de la antigua escuela catedralicia de la época medieval y de la Universidad Literaria de Vic del siglo XVII. Entre los muchos estudiantes del Seminario hay nombres ilustres como el de Jaime Balmes, San Antonio María Claret o Jacinto Verdaguer. Reunidos entorno a asociaciones como el Círculo Literario o l’Esbart de Vic, ellos y muchos otros ayudaron con su obra a que Vic tuviera un papel eminente en el renacimiento literario y político del país.

Después del paréntesis que supuso la Guerra Civil y la posguerra, a mediados del siglo XX, la ciudad ha ido recuperando el peso específico que había tenido tradicionalmente dentro del contexto de Cataluña.

Barcelona

A solo 1 hora del camping puede visitar a Barcelona

1. La Sagrada Familia

Este edificio, situado en el centro de Barcelona (aunque algo alejado de otros puntos de interés), se ha convertido en una de las señas de identidad de la ciudad.

La Sagrada Familia es una iglesia construida gracias a los donativos del pueblo, que fue iniciada en 1882 a partir de un proyecto del arquitecto Francisco de Paula del Villar, pero que pronto (a partir de finales de 1883) pasó a manos de Gaudí, que se encargó de las obras hasta el día de su muerte, en 1926. Inacabada desde entonces, diversos arquitectos han continuado las labores de construcción tratando de seguir la idea original de Gaudí.

Sus 8 imponentes torres levantadas de las 18 que proyectó Gaudí y las impresionantes  Fachadas de la Gloria, del Nacimiento y de la Pasión, invitan al viajero a visitar su interior desde donde podréis ascender a alguna de las torres mediante un ascensor (uno en cada fachada), para contemplar una preciosa panorámica de la ciudad.

2. El Parque Güell

Hace algo más de un siglo Eusebi Güell encargó a Gaudí el proyecto de hacer una urbanización exclusiva para familias ricas en una zona conocida como la Montaña Pelada. Así, en el año 1900 comenzaron las obras de esta urbanización de la que, en 1914, estaban ya levantadas la mayor parte de las zonas públicas y dos casas señoriales (de las 60 inicialmente previstas, que fueron para el propio Güell y para Gaudí); sin embargo ese carácter tan exclusivo de la urbanización hizo que el proyecto no terminara de despegar y las obras fueran abandonadas en 1914.

El parque se convertía así en un gran jardín privado, que Güell cedía de vez en cuando para actos públicos. Tras la muerte del promotor fue comprado por el Ayuntamiento de la ciudad y en 1926 lo abrió como parque municipal. La casa de la familia Güell se habilitó como colegio público y la casa de Gaudí fue convertida en una casa-museo en recuerdo del arquitecto.

El poco éxito que la iniciativa privada tuvo contrastaba en gran medida con la aceptación que, como parque público, obtuvo el Park Güell, que era muy apreciado por los barceloneses y se convirtió poco a poco en una de las atracciones más visitadas por los turistas. De hecho, fue reconocido como monumento artístico en 1969 y declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1984.

Así pues, observar a su bonita plaza central, con su escalinata y banco en forma de serpiente, hechas de material cerámico en forma de mosaico y dar un paseo por el parque descubriendo sus esculturas y columnas es una de las cosas que no puedes dejar de hacer en una visita a la Ciudad Condal.

3. Pasear por el Barrio Gótico y descubrir la catedral de Barcelona

Sobre los restos de antigua Barcino romana, se halla la Barcelona medieval con angostas y laberínticas calles en las que siglos atrás se levantaron iglesias y palacios góticos (que provocaron la desaparición de la mayor parte de los restos románicos) y entre los que hoy en día es un placer caminar.

De hecho, la Catedral de la Ciudad se levanta allí. Conocida también como la Seu o Santa Eulalia, es un gran ejemplo de la arquitectura gótica catalana del siglo XIV.

4. Las ramblas con el Mercado de la Boquería, el Liceo y la Plaza de Colón

Las Ramblas es una de las arterias de la ciudad que conecta en un recorrido de poco más de un kilómetro la Plaza de Cataluña con el antiguo puerto de la ciudad. Un paseo por esta concurrida calle, que siempre es un hervidero de gente, es algo imprescindible en todo viaje o escapada a Barcelona.

Además, en ella nos encontraremos con tres puntos de interés:

El mercado de la Boquería, el mercado por excelencia de Barcelona, con unos animados puestos que venden todo tipo de alimentos.
El Mirador de Colón, un bonito monumento dedicado al mismo con un pequeño mirador. El Teatro Liceo por donde han pasado grandes artistas a nivel internacional, que se ha convertido en toda una referencia.

5.El Passeig de Gràcia es una de las calles comerciales de Barcelona por excelencia, sin embargo, no sólo destaca por ello sino que también en ella se encuentran algunos de los edificios modernistas más importantes de la ciudad, las dos joyas realizadas por Antonio Gaudí: la Casa Batlló (una de las obra más representativas de la arquitectura modernista catalana que fue construida entre 1904 y 1906) y la Pedrera (residencia de una familia burguesa de principios del siglo XX, que Gaudí edificó unos años más tarde, entre 1.906 y 1.912).5. El paseo de Gracia

 

6.El Monte Tibidabo, es la cima más alta de la Sierra de Collserola y también se la conoce como la Montaña Mágica, por ser uno de los mejores miradores sobre los que observar la ciudad.6. El Tibidabo

Allí se encuentra el parque de atracciones más antiguo de España (inaugurado en 1899), el espectacular templo neogótico del Sagrado Corazón (a cuya cima se puede subir a través de un ascensor), la ermita primitiva de 1886 (a la derecha del templo), la Torre de Collserola, construida con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992 y el Observatorio Fabra, construido en 1901, para llevar a cabo investigaciones científicas relativas a  meteorología, la sismología y la astronomía.

7. Montjuïc

Utilizada desde la antigüedad como puesto de vigilancia militar, Montjüic es la montaña que protege Barcelona por su parte sur. Los trabajos realizados para la Exposición Universal de 1929 y los Juegos Olímpicos de 1992 hicieron que surgieran en Montjüic algunos lugares turísticos como son:

  • La Fuente Mágica de Montjüic: donde se lleva a cabo un bonito espectáculo de luces y agua (tras más de 80 años en funcionamiento)
  • El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), con una bonita colección de arte románico
  • El Pueblo Español: un lugar creado para la Exposición Internacional de 1929 para ilustrar los diferentes estilos arquitectónicos utilizados en distintas regiones de España, un entresijo de callejuelas con artesanos, restaurantes, cafés, etc.
  • El Anillo Olímpico de Montjüic, que fue ejecutado con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992
  • El Castillo de Montjüic: en la cima se encuentra esta antigua fortaleza militar a la que se puede subir caminando o en teleférico

 

8. Iglesia de Santa María del Mar

Se trata de una iglesia gótica del siglo XIV que fue sufragada y dicen que hasta construida por los fieles de la zona. Con un imponente interior debido a su gran altura y un aspecto negruzco provocado por un incendio en la Guerra Civil, hoy en día atrae a muchos turistas ya que sirvió de inspiración a Ildefonso Falcones para escribir “La Catedral del Mar”.

9. Palacio de la Música

El Palacio de la Música Catalana, obra de Domènech i Montaner, es una de las salas de conciertos más especiales del mundo y uno de los monumentos más representativos del modernismo catalán. Declarado Monumento Nacional en 1971, es un impresionante edificio que no sólo presenta un llamativo exterior dotado de curiosos elementos arquitectónicos sino que además presenta una excelente acústica.

10. El Camp Nou

Inaugurado en 1957, el Estadio del Fútbol Club Barcelona, el Camp Nou es el estadio con mayor capacidad de Europa y uno de los más grandes del mundo. Amado y a la vez odiado, está claro que el equipo local de fútbol cuenta con una enorme fama a nivel mundial y no serán pocos los que quieran ver el mítico estadio por fuera o incluso realizar un tour para conocer de primera mano los vestuarios, túneles y campo de su equipo de fútbol; aunque, no lo vamos a negar, lo ideal sería poder asistir a un partido.

 

Natura Local

http://www.naturalocal.net/municipi/itineraris/rupit-i-pruit/41#ruta